Springe direkt zu Inhalt

Articulación entre docencia, investigación e intervención

El Observatorio constituye una buena práctica docente porque integra de manera efectiva la investigación con la formación profesional y la intervención social.

A través de la participación en el Observatorio, el estudiantado participa activamente en procesos de investigación aplicada, diagnósticos territoriales y actividades comunitarias, lo que les permite desarrollar competencias teóricas, metodológicas y analíticas en contextos reales.

“Lograr esa amalgama entre investigación, docencia universitaria, práctica profesional y trabajo territorial es algo muy complejo, pero cuando se logra, el aprendizaje para los estudiantes se vuelve mucho más significativo.” (Claudio Díaz)

Además, el proyecto se articula con actividades curriculares formales, especialmente con las asignaturas vinculadas a la investigación, práctica profesional y al desarrollo territorial. Esto permite que el conocimiento generado en el territorio regrese al aula y se integre en el proceso formativo.

“Cuando los/as académicos/as investigan en los territorios y luego llevan esas experiencias al aula, el aprendizaje cambia completamente. Los/as estudiantes reconocen esas realidades y el impacto es mucho mayor.” (Claudio Díaz)

La práctica también fortalece la formación en investigación social, una línea estratégica de la carrera de Trabajo Social de la universidad, donde el estudiantado desarrolla habilidades en metodologías cuantitativas, cualitativas y participativas.